medicamentos en equidos

Calendario de Cursos y Congresos

"No hay vacíos legales que permitan a fisioterapeutas tratar animales"

 

 

Recientemente, la Asociación Española de Fisioterapia Aplicada en Animales (Aefa) volvió a defender la competencia de los fisioterapeutas en salud animal, alegando que en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias existía un vacío legal.

Concretamente, hacía referencia al artículo 7, que define las competencias en salud de los diplomados en Fisioterapia, y en el que, aunque admitían que aparece el término persona y no animal, también señalaban que en el 6, que define las competencias de los licenciados veterinarios, tampoco se hace mención específica a la fisioterapia.

Sin embargo, Consuelo Serres, representante de la Facultad de Veterinaria de la UCM en el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (Colvema), desmiente que exista tal vacío legal e insiste en que no puede darse tal caso cuando la ley citada por ellos mismos habla exclusivamente de personas.

“Creen que como tienen una titulación de fisioterapia ya pueden hacer toda la fisioterapia del mundo”, manifiesta, y apunta que, si la ley no pone “palabra por palabra” todas las especialidades que pueden desarrollar los veterinarios es porque “pueden hacer todo” lo que tenga que ver con la sanidad en animales y sus patologías.

Asimismo, recalca que la legislación referente a ambas carreras —que espera que con las nuevas titulaciones de grado se revise la nomenclatura para evitar estas polémicas— también señala que la Veterinaria ejerce en animales y la Fisioterapia en personas y, por lo tanto, los profesionales solo pueden ejercer en ámbitos de su competencia.

En este sentido, aclara que los veterinarios no pueden realizar un máster en ginecología humana, por mucho que la legislación relativa a los estudios de postgrado no tenga una legislación tan clara ni esté reglada de la misma manera que la de los grados. “A nadie se le ocurre que un veterinario atienda el parto de una mujer ni un médico el de una vaca”, afirma.

A LA ESPERA DE LA JUSTICIA

Serres asegura que este es un conflicto que viene de atrás, hace más de 10 años, y que ella, desde su puesto de profesora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y también durante esa época en el hospital veterinario, lo ha vivido de primera mano.

En este sentido, hace referencia a 2016, año en el que la Facultad de Fisioterapia de la UCM exigió a la de Veterinaria que cambiara el nombre de una titulación de especialidad de ‘Fisioterapia Veterinaria’, precisamente por utilizar ese término.

El asunto llegó hasta la Asesoría Jurídica de la Secretaria General de la universidad, que en un “extenso” informe falló en pos de los veterinarios argumentando “literalmente” que son los profesionales que, por ley, tienen la competencia exclusiva en sanidad animal.

La profesora considera que este asunto, al igual que ocurrió con el intrusismo por parte de odontólogos, que durante un tiempo se arrogaron las competencias de tratar caballos, tendrá que solucionarse en los tribunales de justicia.

De hecho, señala que ya hay sentencias firmes que han considerado que el tratamiento de animales por parte de dentistas se considera intrusismo. “En este caso los asuntos legales van despacio, pero la parte conceptual ya la tenemos”, afirma.

Las razones por las que la profesora considera que los fisioterapeutas sean tan insistentes y por las que la polémica aún no se ha zanjado es porque el auge de la fisioterapia se ha producido más tarde que, por ejemplo, la odontología.

Este auge, es para Serres una de las principales causas que han llevado a los fisioterapeutas a irrumpir en el sector de la salud animal, y es que señala que en los últimos 10 años se han construido en España cerca de 40 facultades, más de 10 solo en Madrid.

“Hay tantos profesionales en el mercado que se tienen que buscar sus puestos de trabajo, pero no tienen razón”, asegura, y apunta, haciendo referencia al exceso de egresados en Veterinaria, que esta “tampoco es una profesión que tenga mucho hueco”.

 

 

Fuente: Animal's Health. Francisco Ramón López.